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5 cosas imprescindibles que se deberían saber antes de ser maestro

En muchas ocasiones, hay estudiantes escogen la carrera de magisterio porque creen que es lo más fácil y lo que menos trabajo les va a costar. En el tiempo que están en la universidad y sentados en una silla escuchando al profesor, son felices. “Este grado es súper sencillo”, “no tienes que estudiar casi para aprobar” piensan algunos. Pero el problema real viene cuando tienen que realizar las prácticas. Es ahí cuándo reconocen que ser maestro no era lo que ellos esperaban. 

Está claro que tenían otras expectativas. Quizás pensaban que estar en un aula y enseñar iba a ser pan comido. Que todo iba a ser un caminito de rosas con sus puentes, sus vacaciones y su sueldo fijo todos los meses. Obviamente, la realidad no es esa. Y cuando la descubren se llenan de desmotivación, desilusión y amargura. Por eso, siempre recomiendo pensar y reflexionar. Además, invito a todos los estudiantes de magisterio que se hagan esta pregunta: “¿de verdad deseo ser maestro?”. 

En la reflexión os voy a mencionar cinco cosas imprescindibles que cualquier alumno de magisterio debería saber antes de ser maestro. ¡Allá vamos! 🙂

Sin vocación, queridos amigos, no vamos a ningún sitio

Tengo la sensación de que a veces olvidamos que la enseñanza es una profesión increíblemente humana. Se trabaja con niños, adolescentes, jóvenes y padres. Por lo tanto es imprescindible sentir una gran pasión por ello. Desgraciadamente, durante mi vida de estudiante he tenido bastantes docentes sin vocación. Se notaba a “cientos de kilómetros” que no se emocionaban con lo que hacían. ¿Y sabéis qué transmitían? Una actitud muy negativa a los alumnos. Y eso es algo que no debería darse en un aula. 

La teoría es una cosa y la práctica otra muy diferente

Hay estudiantes de magisterio que son brillantes en la universidad. Obtienen unas notas impresionantes y conocen la teoría a la perfección. Pero cuándo están realizando las prácticas se sienten perdidos y no saben por dónde empezar. Se dan cuenta que ser maestro no es lo suyo a pesar de que se sepa de pe a pa todas las materias del grado. Sin embargo, también hay estudiantes que han ido aprobando con cincos las asignaturas (e incluso suspendido algunas) y en un aula son increíblemente activos y geniales. 

A pesar de lo que digan… ser maestro no es sencillo

Cómo decía antes, hay muchos estudiantes que están estudiando magisterio porque creían que era lo más sencillo. Pero ser maestro no es fácil y más en un país como España. Los docentes se encuentran con muchas acusaciones, ofensas y críticas de la sociedad. Además, es sabido por todos que al gobierno le da exactamente igual el sistema educativo que tengamos y las condiciones de algunos centros educativos. A parte de eso, ser maestro es genial, apasionante y emocionante si se vive con vocación pero también es agotador, complicado y poco reconocido. 

No todos los estudiantes aprenden de la misma forma y al mismo ritmo

“¡Pero es que yo creía que todos los alumnos iban a aprender igual” dicen algunos estudiantes de magisterio cuando su profesor de universidad les afirma lo contrario. Y cuando hacen las prácticas lo ven de forma más clara: en un aula hay muchísima diversidad. Aunque es muy complicado respetar el ritmo de aprendizaje de los estudiantes (por programas y objetivos) hay que intentarlo y adaptar lo que haga falta. Y es ahí cuando viene el problema: más trabajo y esfuerzo extra. Y eso no le gusta a cualquiera. 

Ser maestro también significa implicación, comprensión y sensibilidad

“Si soy maestro de matemáticas… lo único que tengo que saber es cómo enseñar la asignatura a los niños para que aprueben”. Ese comentario lo he escuchado mucho con diferentes materias. Hay maestros que creen que lo único que hace falta para enseñar es ser un experto en una materia. Y para mí, eso no es verdad. Tampoco considero que el máximo objetivo de los maestro sea conseguir que los alumnos aprueben. Creo que antes de aprobar es más importante que aprendan y que asimilen. Pero no todos los docentes lo ven así. 

Desgraciadamente, también hay muchos maestros que creen que la sensibilidad, los valores, la empatía y la buena comunicación con los estudiantes no sirve de nada. Menos mal que cada vez hay profesionales de la educación que afirman lo contrario y lo están demostrando cada día. Un buen maestro no es aquel que ha obtenido geniales notas en la universidad sino quién se implica con los estudiantes, familias y lucha por una educación de calidad. 

Mel Elices

Educadora infantil, asesora en comportamientos y conductas infantojuveniles, asesora en mediación familiar, educadora en valores, asesora educativa e investigadora en educación emocional y disciplina positiva. Community Management y Social Media.

comentarios

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  • Hola Mel, como siempre un montón de verdades en tu post pero sobre todo hay dos que destacaría: vocación y pasión, a las que añadiría empatía, comprensión y paciencia infinitas. A todo ello habría que sumarles un profundo conocimiento tanto de la materia como de las personas así que no, definitivamente no creo que sea una labor sencilla.. muakss

  • Es un problema el tema de las expectativas, que carrera eliges, que esperas de ella… totalmente de acuerdo con las 5 cosas imprescindiblea que debería saber cualquiera que quiera ser maestro! Como siempre una entrada muy interesante relacionada con el mundo de la educación, en este caso muy útil para aquellos que tengan una idea equivoaca de este trabajo, que los hay los hay!

  • Mel, de acuerdo con tu publicación. Empezando porque el pilar de todo es la vocación, sin ella no exise docente decente jajaaj y bueno es verdad no es tarea fácil y del dicho al hecho hay mucha diferencia.
    Muchas gracias

  • Estoy totalmente de acuerdo con tus palabras. Ojala los futuros maestros lean este post y abran los ojos porque hay algunos que creo que entraron por eso de que ser maestro es facil porque la vocacion no se la veo, jajaja
    bsss

  • Hola guapa
    Me encanta tu post, creo que es muy cierto eso que dices y que sería muy útil que la gente lo supiera antes de meterse en la carrera solo por las vacaciones.
    La esencia es la vocación, sin ella el maestro está como vacío.. en mi opinión claro jeje
    Un besazo

  • Definitivo que necesitas mucha vocación para ser maestro, no es una profesión cualquiera. Trabajar con niños tiene su arte, debes ir siempre más allá. Mi mamá es maestra jubilada y fue muy entregada a sus niños. Gracias por compartir!! 🙂

Mel Elices escribe este blog

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