Educación Pedagogía

Aprender a ser personas: igual de importante que inglés y matemáticas

Aprender matemáticas, lengua castellana, inglés y todas las demás asignaturas, está bien. Pero soy de las que piensa que las escuelas, deberían dar mucho más. No deberían centrarse únicamente en el contenido académico. Llegamos pues, al eterno debate: ¿los colegios tendrían que centrarse más en el concepto de aprender a ser personas? ¿Deberían centrarse también en el área personal y emocional de los estudiantes?

Bastantes personas, responderían a esta pregunta que no, que a los colegios solamente se va a formarse, que de lo otro ya se encargarían los padres y la familia. Piensan que la escuela es una institución educativa en la que los aspectos académicos prioriza sobre todo lo demás (y en muchas ocasiones, no hay “todo lo demás”).

Estoy de acuerdo en que los colegios los alumnos vayan a aprender matemáticas. Pero si un centro educativo únicamente da importancia a los contenidos y objetivos de las programaciones, el aprendizaje de los estudiantes va  estar siempre cojo. Siempre le va a faltar algo. Lo que es cierto, es que educar es tarea de todos. Es labor de los padres de los alumnos, pero también de los maestros del colegio al que asista, de los abuelos y puede que del autobusero que lleva todos los días a un estudiante a su casa.

Y digo esto, porque de cualquier situación se puede dar un proceso de aprendizaje correcto. Y educar  significa mucho más que un alumno se siente en una silla y escuche los temas y las exposiciones de los profesores. Significa mucho, mucho más. O al menos debería ser así. Los estudiantes pasan casi la mitad de su día en los colegios.  Personalmente creo, que si esa mitad del tiempo, únicamente es empleada para hablar en inglés, para hacer operaciones matemáticas y resolver problemas, y atender en clase de lengua, es un tiempo valioso que ha sido increíblemente desaprovechado.

Puedo compartir la idea de que las matemáticas sean importantes, que lo sea el inglés y las otras asignaturas, pero lo que no comporto es que los colegios se queden estancados ahí y no avancen más. No profundicen. No se interesen por los alumnos. Y es que, la mayoría de los centros educativos no educan a los estudiantes para la vida. La vida, creo yo, es mucho más que aprender a resolver problemas y ecuaciones. ¡Eso es tarea de los padres! -dirán algunas instituciones- Sí, estoy de acuerdo. Pero también es vuestra como agentes de la educación. 

Hay alumnos que terminan educación primaria sin saber respetar a los compañeros, sin saber gestionar sus sentimientos ni saber reconocer sus propias emociones y mucho menos las de los demás. Hay estudiantes que han obtenido una nota media de sobresaliente, pero no tienen nada más. No han profundizado en lo que es aprender a ser personas. No saben qué hacer en el día a día. Los padres, pueden educar a sus hijos en las emociones y en los valores. Pueden centrarse en sus aspectos personales y emocionales, pero la escuela, la escuela debería no sólo apoyar esa educación, sino trabajar conjuntamente en ello.

Los centros deberían tener las herramientas y las metodologías para ofrecer un aprendizaje y desarrollo íntegro del alumnado. Y desde mi perspectiva, un aprendizaje y un desarrollo no es íntegro si no se tiene en cuenta las emociones, los pensamientos, la creatividad, la personalidad y la identidad de los estudiantes. No es íntegro si en las aulas no se dan oportunidades para que se trabaje en grupo, para que se expresen y gestionen emociones, para que los alumnos se comuniquen, para que expongan, para que hablen de sus pensamientos y de sus ideas, para que debatan y respeten las opiniones de los otros. Aprender a ser personas debería ser algo fundamental en las aulas. 

Sí, las escuelas deberían tener en cuenta las inteligencias múltiples, porque sólo así, los alumnos tendrán un aprendizaje completo. Es cierto que las matemáticas, la historia, y el inglés son importantes en la vida y ayudarán a que los estudiantes tengan éxito. Pero también lo es que los alumnos hayan adquirido herramientas para gestionar la frustración, que hayan aprendido a utilizar la empatía, que hayan sido partícipes del compañerismo en clase, que hayan aprendido a respetar, a tolerar y a pensar por sí mismos, que hayan disfrutado entrando en el aula

Y también es importante que hayan desarrollado la creatividad e ilusión suficientes como para poder ayudar a cambiar el mundo en el que estamos viviendo. ¿No deberían los centros educativos educar también para que sus alumnos mejoren el lugar dónde estamos? Tener matrículas de honor, aprobar todos los exámenes, ser el primero de una promoción, da acceso a los alumnos a conseguir un buen puesto de trabajo en el futuro, ¿pero qué hay de las demás partes? ¿O es que la vida significa únicamente “expedientes académicos  y aspectos intelectuales? Para mí, aprender a ser personas es una tarea pendiente de bastantes centros educativos.

Mel Elices

Educadora infantil, asesora en comportamientos y conductas infantojuveniles, asesora en mediación familiar, educadora en valores, asesora educativa e investigadora en educación emocional y disciplina positiva. Community Management y Social Media.

comentarios

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  • ¿Igual que inglés y matemáticas? Aprender a ser personas es primordial en la escuela actual; yo diría que unas 10 veces más importante que cualquier materia. La escuela debería educar de forma conjunta y coordinada con la familia, teniendo reuniones periódicas, trabajando en grupo y de forma cooperativa con padres y madres y trasladando esta forma de trabajar al aula con los alumnos/as.
    Esta es una tarea pendiente en la gran mayoría de los colegios de nuestro país.
    El alumnado actual deberá ser capaz de resolver los problemas del futuro, casi todos relacionados con problemas de resolución de conflictos, de falta de autoestima, violencia de género, violación de derechos humanos, etc..
    ¿Estamos preparando al alumnado con estrategias o capacidades para resolver estos problemas? No.

    • ¡Buenos días, Rafa! ¿Sabes qué? Me alegra ver a un docente que reconoce los fallos y acepta que no se está preparando a los estudiantes para la vida. Desgraciadamente, no todos son como tú. Aprender a ser personas, es como dices tú algo fundamental y esencial y muchos centros educativos se centran en lo intelectual dejando de lado lo emocional, lo social y lo personal. Y no hablemos de fomentar el pensamiento crítico, la capacidad de análisis, el aprendizaje activo y significativo… Bastantes se quedan en el “lo importante es que aprueben” sin profundizar en más aspectos del desarrollo. Gracias por comentar. 🙂

      • Por supuesto que es necesario enseñar a los estudiantes a SER PERSONAS. Una buena formación humana hará seres más comprometidos con ellos mismos y con los demás, empezando por descubrirse así mismos, por encontrar su identidad que los sitúa en un tiempo, en un espacio y en un ambiente más aceptable que cuándo no tienen una dirección clara de quiénes son o a dónde van, o qué es lo quieren. Un niño o un adolescente a quien no se le enseña a aceptar y a amar sus raíces, difícilmente podemos convencerlo de que acepte las buenas costumbres, los buenos consejos, los buenos hábitos, que se convertirán en virtudes y que con la práctica se transformarían en valores. Si no se les enseña a ser personas íntegramente completas y sanas (física, moral, espiritual, cultural, psicológica, social y hasta biológicamente hablando), no esperemos de ellos un comportamiento suficientemente humano para que sepan interactuar adecuadamente con los demás, teniendo empatía, siendo solidarios, participativos, cooperativos, serviciales, responsables o respetuosos, porque estarán muy lejos de ser así. Y esto hace más complejo el aprendizaje en las demás asignaturas, pues constantemente surgen obstáculos que dificultan la concentración y el buen desempeño.

        Yo voto por preparar antes que nada, niños, adolescentes y jóvenes más humanos. Es una tarea, que en mi opinión, debe ser considerada como prioridad académica.

  • Si los adultos, padres y docentes, nos dieramos cuenta que somos educadores constantes…tanto de nuestros hijos como de todo niño que en cada momento nos está observando, entonces probablemente cambiariamos nuestro comportamiento, nuestra actitud y comenzariamos nosotros, los que “sabemos ser personas” a ser realmente buenas personas. No es lo mismo saber comportarse, que comportarse bien. Eso es lo que esperamos de nuestros niños o alumnos sin ser el ejemplo de aquello. Tanto modales como matematicas modelamos y aprendemos en todos los ámbitos (hogar y escuela). Cuando en el Jardin de infantes el niño debe esperar su turno, pedir perdon o por favor, está ejercitando buenos modales. Y cuando en su casa cuenta las aceitunas que su mamá pone en la ensalada, está ejercitando matemáticas. La vida es una sola y todo esta interconectado. Creo que somos los grandes, los que se supone que ya lo aprendimos, que ya sabemos y podemos enseñar, los que aún no concientizamos que los niños incorporan los conocimientos (contenidos y emociones) a través del ejemplo. Y que somos nosotros quienes deberiamos comenzar por hacer un cambio, para que la nueva generación tenga de quien aprender a “ser persona”. Ya no se trata del sistema escolar o los planes de estudio. Se trata de hacernos cargo de nuestros actos y de lo que honestamente estamos dispuestos a hacer uno a uno, padre por padre, docente por docente, para que los niños sean personas.
    @MontessoriHouse

  • Si los adultos, padres y docentes, nos dieramos cuenta que somos educadores constantes…tanto de nuestros hijos como de todo niño que en cada momento nos está observando, entonces probablemente cambiariamos nuestro comportamiento, nuestra actitud y comenzariamos nosotros, los que “sabemos ser personas” a ser realmente buenas personas. No es lo mismo saber comportarse, que comportarse bien. Eso es lo que esperamos de nuestros niños o alumnos sin ser el ejemplo de aquello. Tanto modales como matematicas modelamos y aprendemos en todos los ámbitos (hogar y escuela). Cuando en el Jardin de infantes el niño debe esperar su turno, pedir perdon o por favor, está ejercitando buenos modales. Y cuando en su casa cuenta las aceitunas que su mamá pone en la ensalada, está ejercitando matemáticas. La vida es una sola y todo esta interconectado. Creo que somos los grandes, los que se supone que ya lo aprendimos, que ya sabemos y podemos enseñar, los que aún no concientizamos que los niños incorporan los conocimientos (contenidos y emociones) a través del ejemplo. Y que somos nosotros quienes deberiamos comenzar por hacer un cambio, para que la nueva generación tenga de quien aprender a “ser persona”. Ya no se trata del sistema escolar o los planes de estudio. Se trata de hacernos cargo de nuestros actos y de lo que honestamente estamos dispuestos a hacer uno a uno, padre por padre, docente por docente, para que los niños sean personas.
    @MontessoriHouse

  • Los valores humanos y el ser personas se deberían aprender principalmente en casa, en el día a día y no en el salón y en el horario de clases. Pero ya que la sociedad y los padres hemos fallado tanto en eso, menos mal que la escuela lo incluya; el problema es que los programas y las instituciones educativas a veces parece que no saben lo que significa equilibrio. Se centran tanto en enseñar valores humanos que descuidan todo lo demás y, lo peor, en una sociedad tan viciada hasta es probable que no aprendan los valores y acaben no teniendo una cosa ni la otra.

  • Hola,como padre estoy de acuerdo con los comentarios de todos,creo y estoy seguro que la educación es un deber de los padres y familia del niño/a,pero también que en la escuela se dan las condiciones para aprender cosas que en un hogar quizás sea más difícil de lograr,me refiero por ejemplo a lo que algunos han mencionado,como el trabajo en equipo,la tolerancia a las opiniones ajenas,la objetividad etc,y también es algo irrefutable el hecho de que debería haber una colaboración estrecha entre centro educativo y padres.

  • Creo que esa función corresponde primordialmente a los padres, no a la escuela. Esta sobre todo se dedica a enseñar, no a educar, y menos a suplir padres ausentes.

  • Creo que esa función corresponde primordialmente a los padres, no a la escuela. Esta sobre todo se dedica a enseñar, no a educar, y menos a suplir padres ausentes.

  • Tal como comento en Facebook… Es tan cierto que la casa debe ser la primera escuela… como que la escuela, debe ser la segunda casa. Hay una tarea compartida y dialogada ante el reto de formar personas capaces y felices… Y además creo que los chicos y chicas sólo podrán afrontar los retos del futuro… siendo personas más con más autoconocimiento, con más autoestima, más sociales, más emprendedoras, más cooperadoras… para afrontar un futuro que es incierto y cambiante. Felicidades. Me encanta el blog

    • ¡Buenos días, Fran! Ante todo, muchísimas gracias por el comentario. No puedo estar´más de acuerdo con lo que dices. Yo también comparto esta idea. Te dejo una pregunta que me encantaría que contestases para iniciar un hilo de debate (si te apetece, vamos). ¿Por qué crees que no todos los centros educativos llevan la misma filosofía de educar en valores y de tener en cuenta la educación emocional? ¡Un abrazo grande y gracias de nuevo! 🙂

      • Pues creo que es complejo. La propia historia personal de los docentes, la escasa permeabilidad a las necesidades que traen los chicos y chicas y las propias familias… y por otro lado la escasa cultura de trabajo en equipo que tenemos en los centros. Creo que ahí esta la clave de ésta y de otras muchas cuestiones que no acaban de abordarse bien en los centros. Si supiésemos trabajar en equipo (esto es: delegar tareas, explotar nuestras potencialidades mutuamente, apoyarnos en nuestros compañeros, colaborar para llevar adelante iniciativas, analizar conjuntamente situaciones y necesidades, evaluarnos mutuamente como forma de mejorar, establecer estrategias para conseguir objetivos…) tanto la educación emocional, como los temas de Innovación Educativa saldrán adelante con más facilidad.

  • Debiera ser así. Y muchos docentes luchan porque el tiempo de colegio sea lo más productivo posible más allá de lo cognitivo-académico. Creyendo en que es posible e imprescindible para mejorar la sociedad, se logrará. Siempre hay gente que trata de desanimar, de ignorar, de menospreciar el valor de las personas porque la vida actual está carente de valores humanos y lo que prima es la competitividad, hacer exámenes y se un loro que memoriza. Luego bien que nos gusta que el médico que te trata sea humano, te escuche, tenga tacto y respeto. Espero que tus reflexiones lleguen muy lejos. Yo las comparto 100% y hay que luchar con ilusión, perseverancia, optimismo, con una sonrisa por lo que soñamos.

  • Debiera ser así. Y muchos docentes luchan porque el tiempo de colegio sea lo más productivo posible más allá de lo cognitivo-académico. Creyendo en que es posible e imprescindible para mejorar la sociedad, se logrará. Siempre hay gente que trata de desanimar, de ignorar, de menospreciar el valor de las personas porque la vida actual está carente de valores humanos y lo que prima es la competitividad, hacer exámenes y se un loro que memoriza. Luego bien que nos gusta que el médico que te trata sea humano, te escuche, tenga tacto y respeto. Espero que tus reflexiones lleguen muy lejos. Yo las comparto 100% y hay que luchar con ilusión, perseverancia, optimismo, con una sonrisa por lo que soñamos.

    • ¡Buenos días, Alberto! Qué ilusión me ha hecho tu comentario. Desgraciadamente, no todos los profesores piensan como tú. Por el nombre con el que has escrito sé que eres profesor y has reconocido una cosa muy importante que otros muchos no hacen: excesiva competitividad, exámenes y una memorización inútil. Otros docentes se echarían las manos a la cabeza y dirían que eso no es cierto, que ellos son los mejores del mundo. Soy consciente de que hay muchas personas intentando cambiar y renovando las aulas, Alberto. Y los admiro de verdad, pero es que incluso a ellos se les mira mal en muchas ocasiones (y muchas veces son los propios directores y compañeros de trabajo). Al final es lo que tú dices, siempre hay gente dispuesta a menospreciar a los demás pero que luego exigen empatía, tolerancia y tacto con ellos mismos y su familia. ¡Qué impotencia, Alberto! Y perdona por el rollo que te acabo de soltar, de verdad. ¡Gracias por el comentario! 🙂

  • La educación empieza en casa, desde que son muy pequeños, son valores, al menos para mi, como madre, es lo que les he enseñado. Luego empiezan con el colegio, pero cuando salen, hay que seguir con esa educación. También hay que pensar en las vacaciones. En ese tiempo no van al colegio y no pueden seguirlos los profesores, pues para eso estamos las madres ( siempre, hablo desde mi modo de ser y mi responsabilidad, como madre. Un niño educado no tiene precio y eso depende de la madre, si el padre trabaja, somos las que estamos muchas más horas con ellos. Me extendería mucho más, pero creo que he colaborado con mi comentario y os doy las gracias. Maribel

  • Lograr lo que propones es difícil pero no imposible, con ayuda del estado, educadores y profesionales en salud mental con vocación de servicio legítimo, se pueden conseguir avances extraordinarios. La etapa inicial de la vida de una persona es muy importante. Los docentes tienen la oportunidad de llegar a los niños y ojalá fuera de una manera más eficaz.

  • Lograr lo que propones es difícil pero no imposible, con ayuda del estado, educadores y profesionales en salud mental con vocación de servicio legítimo, se pueden conseguir avances extraordinarios. La etapa inicial de la vida de una persona es muy importante. Los docentes tienen la oportunidad de llegar a los niños y ojalá fuera de una manera más eficaz.

  • Como docente te comparto que es muy, pero en verdad muy dificil lograr lo q tu anhelas, los alumnos reproducen lo q ven en casa y aunq pasan mucho tiempo en la escuela, es mas el q pasan en casa y todo tu esfuerzo se va en cuanto llegan a casa y viven el ejemplo q les enseñan, es triste pero cierto

    • Bueno, pero dandose por vencido pensando “total lo que yo le enseño y le transmito se va a ir por la borda, entonces dejo todo como esta” no es la manera los jovenes son muy suseptibles a lo que otra persona le enseña en lo emocional y creo que haciendo un minimo esfuerzo ya empiezan a pensar de otra forma, por mas que la familia o grupo social tengan otros valores. Es cuestion de ayudarles a encontrar el camino correcto

  • Como docente te comparto que es muy, pero en verdad muy dificil lograr lo q tu anhelas, los alumnos reproducen lo q ven en casa y aunq pasan mucho tiempo en la escuela, es mas el q pasan en casa y todo tu esfuerzo se va en cuanto llegan a casa y viven el ejemplo q les enseñan, es triste pero cierto

    • Bueno, pero dandose por vencido pensando “total lo que yo le enseño y le transmito se va a ir por la borda, entonces dejo todo como esta” no es la manera los jovenes son muy suseptibles a lo que otra persona le enseña en lo emocional y creo que haciendo un minimo esfuerzo ya empiezan a pensar de otra forma, por mas que la familia o grupo social tengan otros valores. Es cuestion de ayudarles a encontrar el camino correcto

Mel Elices escribe este blog

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