Educación Escuela para padres Pedagogía

¿Cómo practicar la inteligencia emocional con niños en casa?

Me he propuesto el reto de tener en el blog una vez a la semana entrevistas de ámbito educativo. De momento, lo he cumplido a rajatabla. ¡Veremos a ver cuánto me dura! Hoy, tenemos como invitada a la psicóloga educativa, experta en el ámbito infantil y coach familiar Xóchitl González Muñoz. Además, seguro que su página de ayuda a padres os suena un montón y la habéis visitado alguna o muchas veces: Psicología para Niños.

Hace poco, lanzó una guía teórico-práctica para padres titulada “¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?” y hemos tenido el placer de contar con ella para que nos hable de su libro y de cómo aplicar la inteligencia emocional en casa. ¿Os apetece? ¡Pues vamos a ello!

1.Muchísimas gracias por haber aceptado esta entrevista para el blog. ¿Qué nos puedes contar de ti y de tu trabajo?

Al contrario, gracias a ti por este espacio. Sobre mí, te puedo decir que soy psicóloga y que me dedico a trabajar con niños desde hace 15 años. Desde hace 10 dirijo un centro de atención en la Ciudad de México, llamado Psicología para Niños. Ahí, además de dar terapias para los niños, ofrecemos talleres y coaching para papás. También tengo, junto con mi esposo, la página www.psicologiaparaninos.com, en la que compartimos información de ayuda para la crianza. Aquí, en este sitio, acabamos de lanzar el e-book ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?, que en realidad es una pieza dividida en tres:

  • Una guía de once pasos para formar hijos emocionalmente sanos
  • Un cuaderno de trabajo, con actividades para llevar a cabo en casa con los hijos
  • Un audio para realizar un ejercicio de introspección, cuyo fin es hacer que los papás se trasladen a cuando tenían ocho años y así puedan entender mejor a sus hijos

2.¿Por qué es tan importante educar las emociones en casa?

Porque la felicidad de una persona depende en gran medida de la capacidad que tenga para gestionar sus emociones. Si alguien no es capaz de manejar adecuadamente su ira, su tristeza, su frustración, incluso su alegría, por mencionar solo algunas de las emociones más comunes, le resultará más difícil llevar una vida satisfactoria. Y no solo eso: de acuerdo con estudios realizados por el Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations, el éxito profesional se debe, solo en un 23%, a nuestras capacidades intelectuales (inteligencia cognitiva) y en un 77% a las aptitudes emocionales (inteligencia emocional). ¿Qué te dice eso?

 3.¿Cómo surgió la idea de escribir “¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?” y qué podemos encontrar en él?

Surgió al darme cuenta de que, de un tiempo para acá, la gran mayoría de los casos que trato en mi consultorio están relacionados con dificultades emocionales. Llama la atención cómo los papás suelen preocuparse por que sus hijos obtengan buenas calificaciones en la escuela, desarrollen habilidades deportivas, aprendan a hablar más de un idioma… pero pocas veces se preocupan por desarrollar su inteligencia emocional, aun con lo importante que es. Estoy convencida de que, si algo le hace falta al mundo hoy por hoy, es gente emocionalmente sana: maestros emocionalmente sanos, padres de familia emocionalmente sanos, políticos emocionalmente sanos, líderes de todo tipo emocionalmente sanos; y la mejor manera de empezar a trabajar en ello es hacerlo desde casa, con la mayor parte de la atención pues

¿Queréis conseguir la maravilla de libro “¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?” Podéis hacerlo pinchando aquí. Seguro que no os vais a arrepentir.

4. ¿Qué relevancia tienen las emociones en el desarrollo íntegro de los niños?

Ya lo decía antes… el manejo de sus emociones (bueno o malo) es una pieza clave para su felicidad actual y futura. Entre muchas otras cosas, una persona emocionalmente sana desarrolla óptimamente su capacidad para convivir con los demás (habilidades sociales), para superar la adversidad (resiliencia), para entender su entorno (consciencia) y a la gente que lo rodea (empatía), para aceptarse y quererse a sí mismo (autoestima)… en pocas palabras, nuestras emociones definen la manera en que nos relacionamos con la realidad.

5.Comparto la idea de que la educación emocional es algo esencial, pero hay familias que no lo tienen en cuenta. ¿A qué crees que es debido?

Supongo que a una idea equivocada de éxito y felicidad, más relacionada con aspectos extrínsecos, como el dinero, el poder, la fama, el estatus… que intrínsecos, como los que mencionaba antes.

6.En el libro hablas de que expresar las emociones es algo fundamental para los niños, ¿cómo pueden los padres ayudar a que esto suceda?

El primer paso es ayudarlos a que las identifiquen desde pequeños. Por ejemplo, ¿cómo un niño va a poder controlar su enojo o su tristeza, si ni siquiera es capaz de reconocer lo que está sintiendo? El segundo paso es no reprimir esas emociones en ellos, sino hacerles ver que es normal sentir tristeza, enojo o desesperación ante distintas situaciones. A todos nos ha pasado y nos seguirá pasando, porque es algo natural en el ser humano. Negar esas emociones puede traer consecuencias graves, tanto a nivel físico como sentimental. De lo que se trata es de reconocerlas y saber qué hacer con ellas.

7.¿Qué edad es la más adecuada para que los padres comiencen a hablar de emociones y sentimientos con sus hijos?

El universo emocional de una persona existe incluso antes de nacer. Es importante que los papás sean muy conscientes de que sus hijos experimentan emociones desde que están en el vientre materno. Por otro lado, es alrededor de los cuatro y cinco años cuando un niño empieza a experimentar emociones complejas, como el orgullo, la vergüenza y la culpa. Además, ha logra­do dominar a tal grado el lenguaje, que puede nombrar lo que siente, y ejercer cierto con­trol sobre ello si cuenta con el acompañamiento de sus padres.

8.¿De qué manera influye en la escuela que los niños sean emocionalmente sanos?

De muchísimas maneras. Para empezar, estará mejor preparado para relacionarse con sus compañeros y con sus maestros de una manera cordial y respetuosa. Por otro lado, se sentirá más seguro y confiado ante los retos, no solo académicos, sino de toda índole, como podría ser un evento deportivo o social. También contará con mejores recursos para sobreponerse a adversidades como la derrota de su equipo de fútbol o una mala nota en Matemáticas… los ejemplos son innumerables.

9.Hablando de fortalezas, ¿qué es lo que pueden hacer los padres para que sus hijos tengan una perspectiva positiva de sí mismos?

Algo muy importante para que una persona desarrolle una autoestima sana es reconocer sus fortalezas (para potenciarlas) y sus debilidades (para aprender a vivir con ellas y contrarrestarlas en lo posible). En el caso de un niño, los papás juegan un rol fundamental para que lo anterior ocurra. Un error muy común en los padres es procurar su formación tomando más en cuenta sus propios intereses, gustos, miedos y aspiraciones que los de sus hijos. Por ejemplo, si a un niño no le gusta el karate, ni es muy apto para ello, ¿por qué forzarlo a que lo practique, si él se sentiría más seguro y más contento en clases de canto?

10.¿Crees que la educación emocional tiene la importancia que debería actualmente?

No, definitivamente. Hace falta poner mucha más atención en ello.

11.¿Qué problemas pueden surgir en casa si no se dan importancia a las emociones?

Muchísimos y de muy diferente índole: de comunicación, de autoestima (en cualquier integrante de la familia), de conducta, de conciencia… una persona (sea niño o adulto) que no tenga oportunidad de sanear sus emociones será más propenso a vivir en conflicto consigo mismo, con los demás y con su entorno.

12.¿Por qué es tan importante que primero los padres aprendan a gestionar sus propias emociones?

Porque, como dicen: “La palabra convence pero el ejemplo arrastra”. ¿Cómo un niño va a aprender a conducirse de manera respetuosa si constantemente ve cómo se agreden entre sí sus papás, por ejemplo? O, ¿cómo va a poder desarrollar tolerancia a la frustración, si sus papás le resuelven todo por temor a verlo sufrir por no lograr lo que se propone? Algo muy interesante es que el libro ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos?, aunque originalmente fue pensado como una guía para que los papás pusieran en práctica con sus hijos, terminó siendo un documento con potencial para generar beneficios en el desarrollo de cualquier ser humano.

14.Ha sido un gran placer poder contar contigo en Nunca jamás y yo, ¿te gustaría añadir algo más a la entrevista?

Nada… gracias otra vez por este espacio y por contribuir a que el libro ¿Cómo formar hijos emocionalmente sanos? llegue a muchas familias. Espero que toque con las emociones de mucha gente y lleve armonía a sus hogares.

Mel Elices

Educadora infantil, asesora en comportamientos y conductas infantojuveniles, asesora en mediación familiar, educadora en valores, asesora educativa e investigadora en educación emocional y disciplina positiva. Community Management y Social Media.

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Mel Elices escribe este blog

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