Educación Pedagogía

"Profe, ¿por qué tenemos que pintar todas las flores amarillas?"

Estoy convencida de que muchos de vosotros habéis visto el fantástico corto llamado “La Flor” basado en el cuento de Helen Buckley “El niño pequeño”. Si no es así, os recomiendo muy mucho que pinchéis en este enlace antes de seguir leyendo la entrada para poder saber de qué va a tratar la reflexión de hoy. Desgraciadamente, para muchos centros educativos la creatividad y la imaginación de los niños no es importante y no la fomentan en las aulas. De esta manera, están dirigiendo siempre sus pensamientos y su forma de ser. Y así es cómo forman a alumnos sumisos sin nada que decir.

Hace unos días, hablando con una amiga por Skype, me dijo que su hijo de cinco años le dijo a su maestra una vez que por qué tenían que pintar todas las flores amarillas. Le comentaba a la profesora que él las había visto en el campo de muchos más colores. Obviamente, el niño tenía toda la razón del mundo.

Pero incluso si no la tuviese, creo yo que en educación infantil se debería favorecer la imaginación y la creatividad de los más pequeños. ¿Hay algún problema por qué pinten una flor de color blanca o marrón? ¿Es algo grave que pinten un gato rosa?Evidentemente, no hay ningún problema y no es algo grave. ¿De qué sirve enseñar a todos los niños a pintar flores de color amarillo?

Pues yo tengo varias teorías: la primera es para no salirse de la línea, para no esforzarse en fomentar aspectos del desarrollo íntegro de cada estudiante, y por supuesto, para formarlos sin pensamiento crítico ni personalidad propia. La segunda, es que realmente los maestros no sepan cómo fomentar la creatividad y qué herramientas ni estrategias utilizar en esas situaciones. Y por lo tanto, elijan lo más fácil y echan mano de los objetivos de los contenidos académicos.

Pero lo que es cierto, es que dar oportunidades a los niños para que sean ellos mismos, para que descubran, experimenten y actúen por sí mismos no es algo complicado ni difícil de llevar a cabo. Únicamente, hace falta algo muy sencillo que no todos los maestros tienen: ganas y motivación.

Aunque no queramos verlo y nos cueste creerlo, para muchos profesores es más fácil decir a los estudiantes que pinten una flor amarilla que ver cada dibujo diferente que haya hecho el niño. Para algunos maestros, es más fácil enseñar de una única manera que 2+2 son cuatro obviando que 3+1 también da el mismo resultado.

Para algunos docentes es más fácil corregir exámenes que siguen un mismo patrón y con las mismas palabras del libro de texto. ¿Qué pasa si un estudiante quiere explicar un tema o una pregunta con sus propias palabras? Que por mucho que tenga razón y se lo sepa, no son los puntos y comas de los apuntes ni de lo que se había dicho en clase.

¿Lo más sencillo? Suspenderle. ¿Para que se va a leer de nuevo la respuesta del alumno y analizarla para intentar comprender lo que ha contestado? Es mucho esfuerzo. Y es ahí cuando se llega a: “no lo has puesto como en los resúmenes que te di. Está mal” “no está como el cuaderno. Por eso has sacado tan mala nota”.

Pero, ¿y qué pasa si el alumno ha investigado más sobre el tema en su casa o en la biblioteca y ha respondido a la pregunta bien de otra manera? Que eso no se valora. Porque obviamente, para poder evaluar hace falta que los estudiantes sepan memorizar los textos que se dan en el colegio y lo que dice el profesor (nótese la ironía).

Es curioso, que en muchas ocasiones se llame alumnos excepcionales a aquellos que saben recitar absolutamente todos los libros de texto y no a los que investigan, a los que se han interesado por la materia y los que han buscado información. Por supuesto, esos son los estudiantes que “se salen del carril de la sumisión”.

Desde luego, este tipo de centros que se basan en la excesiva autoridad y disciplina, no tienen ni idea del mal que están haciendo a los alumnos. Les están educando para que se alejen del compromiso, de las ideas, de las reflexiones, de la investigación y del descubrimiento. Les están educando para que no puedan ni tengan la capacidad de pensar por sí solos, para que siempre tengan que preguntar cómo hacerlo, para que siempre tengan que pedir permiso antes de empezar a hacer algo.

Y yo me pregunto: ¿qué será de esos niños cuando salgan de esas aulas? ¿ qué pasará cuándo de verdad sean conscientes de lo que es el mundo en realidad? No dispondrán de las herramientas ni de las estrategias adecuadas para superar obstáculos. Menos mal (porque sino todo sería un desastre), que sí hay centros educativos que valoran la creatividad, la imaginación, que dan importancia a las emociones y sentimientos de los alumnos, y que sobre todo enseñan a pensar y a reflexionar a los estudiantes favoreciendo la diversidad de ideas.

Pero desafortunadamente, eso no es lo más corriente. No nos engañemos, aunque poco a poco cada vez son más colegios que tienen presente lo anteriormente citado, todavía nos queda muchísimo camino por recorrer. No es justo que haya una mitad de niños que sí sean felices y que sí aprendan cosas útiles para la vida y que a la otra mitad  parezcan como si no tuvieran voluntad propia.

Cada niño es un mundo. Cada niño ve su entorno de una manera distinta. Cada niño tiene un talento escondido que espera ser sacado a la luz. ¿La educación no debería tratarse de eso? De diversidad de opiniones, de diferentes puntos de vista, de distintas formas de pintar, de dibujar… ¿por qué se empeñan muchos centros educativos en quitarles la creatividad y la imaginación a los niños?

Y lo peor de todo, es que luego se sorprenden de que los estudiantes no quieran ir al colegio. Luego se llevan las manos a la cabeza al escuchar decir que sus alumnos se aburren. Pero, ¿cómo no se van a aburrir si desde el primer momento les cortan “las alas”?

Mel Elices

Educadora infantil, asesora en comportamientos y conductas infantojuveniles, asesora en mediación familiar, educadora en valores, asesora educativa e investigadora en educación emocional y disciplina positiva. Community Management y Social Media.

Añadir comentario

Clic aquí para comentar

Mel Elices escribe este blog

Cursos Memoryteca

Aprendiendo En Positivo

Y si te gustan las series y leer…

Un click ayuda al blog

  • loading...

¿Me invitas a un café?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
Loading...
Facebook Messenger for Wordpress