Portada » Blog » Educación » James Isaac: la historia de un niño autista y su fiel compañero perruno Mahe
Educación

James Isaac: la historia de un niño autista y su fiel compañero perruno Mahe

Gran parte de la mayoría, hemos leído la noticia de James Isaac, un niño autista y su más que fiel compañero perruno, Mahe. No es raro ver sucesos de este tipo. Muchos seres humanos crean vínculos afectivos con animales que no se podrían comparar con los de otra persona. Así es la situación de James y su amigo. El pequeño, rechaza todo tipo de miradas con su familia y huye de cualquier contacto físico, pudiéndole ocasionar graves momentos de pánico y de crisis. La terapia asistida con animales puede ser una gran ayuda para un niño autista.

Ojalá cualquier niño autista contara con un Mahe en su vida

Tampoco habla y no confía en nadie. No confía en nadie exceptuando a Mahe. Un perro que ha sido entrenado para terapias infantiles con niños autistas. Él es con el único que se siente protegido y a gusto. Según sus padres le acaricia, le besa y se muestra cariñoso. James, ha encontrado en Mahe un refugio y una salvaguarda.

Pero no sólo es eso. La última vez que tuvieron que ingresar al pequeño en el hospital para hacerle unas pruebas, su amigo incondicional peludo no se separó de él ni un instante cuando fue llevado a una cama de la habitación. El perro se tumbó encima del niño realmente preocupado, intentando que él se sintiera reconfortado. Para Mahe, James es lo más importante, y para James, Mahe es lo más importante.

Son totalmente inseparables. Durante la estancia en el hospital, el noble labrador también estuvo acompañando a los padres de su amigo humano, ya que sentía que todos estaban pasando por un momento difícil. Los padres del niño, afirman que la lealtad y la fidelidad de Mahe, es incomparable a otras cosas y que con su llegada, la situación con su hijo ha ido mejorando poco a poco.

La intervención asistida con animales podrían mejorar las funciones emocionales y sociales de un niño autista

La intervención asistida por animales de compañía son intervenciones en las que habitualmente perros y gatos son incorporados como parte de un tratamiento concreto, con el objetivo de promover la mejoría en las funciones físicas, emocionales, sociales y cognitivas. Como es obvio, siempre deben estar dirigidas por profesionales de la salud o de la educación. Investigaciones a lo largo de los años han informado que tener al lado a un animal de compañía produce una sensación de bienestar, de tranquilidad, de felicidad y de relajación.

Además, pueden favorecer la interacción social, la gestión de las emociones y el desarrollo personal. Y es verdad, los amantes de los animales y los que tengan alguno en casa, sabrán de lo que son capaces de hacer. Nos ayudan a sentirnos mejor, nos hacen disfrutar más de la vida y darnos cuenta de los pequeños. Todo ello, sin recibir nada a cambio. Bueno, sí, un montón de caricias y de mimos.

Además, ayudan a disminuir la agresividad y los conflictos

Los animales, en este caso los perros, también pueden hacer disminuir la agresividad y evitar conflictos. Esto, lo saben muy bien los alumnos del centro educativo A Doblaba en Vigo, que han tenido la suerte de tener a Trufa, un labrador que forma parte de un proyecto educativo en el que su mayor objetivo es motivar a los estudiantes. Favorecer la relación entre los compañeros y fomentar la atención. Además de eso, Trufa ayuda con la educación en valores.

Docentes del colegio han asegurado que cuando el perro está en el aula, los alumnos están más abiertos a un proceso de enseñanza-aprendizaje, más relajados, más creativos, se respetan y se toleran más entre ellos y gestionan muchísimo mejor sus propias emociones. Y no sólo eso, con el proyecte también se pretende que los estudiantes se conciencien con el medio ambiente y con los animales. Ojalá, que esta iniciativa se vaya extendiendo por las demás comunidades.

Concienciar en el respeto a los animales

Nuestros amigos peludos son capaces de hacer innumerables cosas por los humanos. ¿Quién no ha vivido alguna vez eso de que cuándo nos levantamos el perro viene con nosotros aunque esté increíblemente dormido? ¿Y eso de que cuándo estamos tristes o incluso lloramos nuestro animal de compañía se tumba encima nuestra o a nuestro lado y nos lame la cara? Seguro que cuando decidimos tener a un perro o un gato en casa, nuestra vida cambió totalmente. Pero para bien. Para mucho mejor. Así que nosotros, tenemos que hacer lo mismo por ellos.

No piden nada, únicamente que se les quiera y que sean parte de la familia. Desde esta entrada, quería decir que los animales no son objetos de usar y de tirar. A todos nos parecen muy monos los cachorros, pero los cachorros se ponen malos, hay que tener un montón de cuidados con ellos y luego crecen. Y a algunas personas, cuando crecen ya no les parecen tan achuchables y les mandan a la perrera. Por favor, pensad muy bien lo que queréis hacer y sed responsables de ellos. Y si lo sois, tendréis un mejor amigo para mucho tiempo.

About the author

Mel Elices

Educadora infantil, asesora en comportamientos y conductas infantojuveniles, asesora en mediación familiar, educadora en valores, investigadora educativa, educación emocional y disciplina positiva. Siempre seré una pedagoga en prácticas con muchas cosas que aprender.Community Management y Social Media. ;)

Add Comment

Click here to post a comment

loading...

Descuento curso Neuroeducación

¿Me sigues en las redes?

Sígueme en Google+

No te pierdas nada

¡Sólo tienes que escribir tu correo electrónico!

10 formas de evitar el estrés docente

5 blogs de educación y crianza

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR